¿Son los jóvenes felices hoy en día?


    Pienso que cada persona es feliz a su manera y a todo el mundo no le hace feliz lo mismo. La juventud de hoy en día no es tan feliz, ya que los niños de ahora tienen más problemas que los niños de antes, en el sentido de faltas de respeto (educación) y en cuestiones sentimentales. Los niños de ahora están acostumbrados a que se lo den todo hecho y no lograrlo por sí mismos. Les cuesta reflexionar y pararse a pensar unos segundos en lo que tienen, lo que son, les cuesta agradecer, valorarse e, incluso, aceptarse.
   La felicidad no es algo que se compra, ni tampoco te la regala nadie, hay que conseguirla,  descubrirla, y para ello hay que saber lo que nos gusta y lo que queremos, o quiénes nos hacen felices.
   Antes los niños jugaban en la calle y pasaban mucho tiempo hablando con sus amigos, ahora tenemos una pequeña barrera delante de los ojos que es el móvil: nos hemos vuelto adictos. Cuando quedamos con amigos a veces los escuchamos pero seguimos mirando el móvil, a ver si te ha hablado alguien o, simplemente, para mirar una historia de Instagram, porque queremos saber qué están haciendo las personas en ese momento, pero no nos damos cuenta de que nuestra vida está justo al lado, donde nuestro amigo intenta contarnos algo y no le escuchamos.    
   También a los jóvenes hoy en día les gusta imitar a alguien, parecerse a otra persona utilizando su estilo de ropa, música o siguiendo la moda. Pienso que no somos del todo felices porque hay murallas que nosotros mismos construimos para distraernos y así no afrontar nuestros problemas o defectos. Lo peor de todo es que solo hay algunos niños que rompemos esas barreras para ser nosotros mismos y ser felices, sin importar lo que piensen los demás. 
   Aprovechar al máximo los buenos momentos y aprender de los malos, que son los que nos hacen más fuertes y nos ayudan a seguir, reflexionar sobre nosotros mismos y, simplemente, ser felices a nuestra manera: eso es lo que importa para ser grandes personas el día de mañana. Para ser feliz hay que aprender a quererse y aprender de los errores. Ser simplemente uno mismo, confiar en ti. La felicidad no la da el dinero, sino los pequeños actos.

Ana Mª Gajete Gálvez
Alumna de 3º ESO-C

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